Más de 50 millones financiarán programas
de cohesión sanitaria, formación de profesionales,
uso racional de medicamentos y donación y
trasplantes.
Siete millones se destinarán a sistemas de
vigilancia del cáncer, las enfermedades raras, la salud
mental y las resistencias a los antimicrobianos, entre otros
ámbitos.
El reparto incluye fondos para mejorar la
autosuficiencia en plasma, prevenir el tabaquismo y consolidar la
Red Europea de Centros Integrales de Cáncer.