El Fondo financia programas de prevención y
atención a las adicciones, inserción social y
laboral, investigación y lucha contra el narcotráfico
y el blanqueo de capitales.
Los criterios mantienen la atención a los colectivos
vulnerables, la perspectiva de género y la respuesta a los
nuevos patrones de consumo y adicciones.
En 2026, se asignaron 38 millones de euros, de los que 20
millones se destinaron a reducir la demanda de drogas y 16,5
millones a actuaciones de control de la oferta.