El tamaño corporal de los homíninos no evolucionó por igual en todas las especies

En la evolución de los homíninos se aprecian cambios en el tamaño corporal. Estas variaciones han sido clave en la historia evolutiva del grupo, con implicaciones en aspectos como el desarrollo cerebral, la locomoción y la expansión fuera de África. Sin embargo, no existía un consenso sobre cómo se produjo ese aumento.

Algunas hipótesis proponen una tendencia hacia un incremento progresivo, ya que en el registro fósil existen especies de pequeña estatura, como Homo floresiensis, que cuestionan una evolución lineal.

Un equipo de investigación, liderado por la Universidad de Reading (Reino Unido), ha aplicado modelos bayesianos de evolución filogenética a 386 fósiles correspondientes a 21 especies de homíninos.

Reconstruyeron la evolución del tamaño corporal en el tiempo y compararon, dentro de un mismo marco estadístico, distintas hipótesis sobre su cambio evolutivo

A partir de este conjunto de datos, reconstruyeron la evolución del tamaño corporal en el tiempo y compararon, dentro de un mismo marco estadístico, distintas hipótesis sobre su cambio evolutivo.

“Integramos varias hipótesis alternativas dentro de un único marco analítico, lo que nos permitió comparar el apoyo relativo a dos hipótesis competidoras sobre la evolución del tamaño corporal de los homíninos: un aumento gradual a lo largo del tiempo y un incremento específico de ciertos linajes, como el asociado a la aparición de Homo hace aproximadamente entre 2,8 y 3 millones de años”, declara a SINC Jacob Gardner, de la Universidad de Reading, que lidera el estudio.

Hubo un aumento gradual a lo largo del tiempo y un incremento específico de ciertos linajes, como el asociado a la aparición de Homo hace aproximadamente entre 2,8 y 3 millones de años

Jacob Gardner, Universidad de Reading

El investigador explica que el modelo también incorpora de forma conjunta distintos niveles de incertidumbre y de información evolutiva. “Es el primer modelo en tener en cuenta simultáneamente las relaciones evolutivas (ascendencia compartida) entre especies, la variación dentro de las especies y las incertidumbres relacionadas con la clasificación de los fósiles, la datación de los fósiles y las estimaciones de masa corporal”, apunta.

Dos tendencias evolutivas

En cuanto al planteamiento del estudio, Gardner señala que ambas hipótesis no deben considerarse excluyentes. “Tanto un aumento gradual a lo largo del tiempo como un incremento específico dentro de Homo podrían ser ciertos al mismo tiempo”. Según añade, analizarlas por separado habría dificultado hasta ahora evaluar su peso relativo.

Los resultados apuntan a un aumento claro del tamaño corporal en las especies tardías del género Homo, con la excepción de Homo habilis. Al mismo tiempo, se detecta una tendencia general al alza en el conjunto de homíninos, aunque más moderada, que se estima en hasta 0,99 kg por millón de años.

Esto sugiere que pertenecer al género Homo no era suficiente para garantizar un mayor tamaño corporal

Jacob Gardner

“Esto sugiere que pertenecer al género Homo no era suficiente para garantizar un mayor tamaño corporal. Las primeras especies de Homo, como Homo habilis, seguían siendo relativamente pequeñas, mientras que los tamaños corporales más grandes se hacen evidentes en especies posteriores del género. Por tanto, la transición clave probablemente no fue el origen de Homo en sí, sino un cambio evolutivo posterior dentro del género”, dice el experto.

Limitaciones del registro fósil

Los autores subrayan que parte de la variabilidad observada puede explicarse por las diferencias en los métodos de estimación de la masa corporal, la fragmentación del registro fósil y las incertidumbres en la atribución taxonómica de algunos restos.

El modelo integra explícitamente estas fuentes de incertidumbre, así como las relaciones evolutivas entre especies y la variación dentro de cada una. Esto permite una reconstrucción más precisa de las transiciones en el tamaño corporal a lo largo de la historia evolutiva del género Homo.

Los modelos filogenéticos bayesianos permiten estimar patrones evolutivos teniendo en cuenta tanto la ascendencia compartida como la incertidumbre

Los modelos filogenéticos bayesianos permiten estimar patrones evolutivos teniendo en cuenta tanto la ascendencia compartida como la incertidumbre. “Los métodos tradicionales suelen tratar los fósiles como puntos de datos estadísticamente independientes, aunque las especies estrechamente emparentadas pueden parecerse entre sí precisamente debido a su ascendencia común”, argumenta Gardner.

Este enfoque modela explícitamente estas relaciones e incorpora en los análisis las incertidumbres asociadas al registro fósil. “En términos prácticos, esto proporciona estimaciones más realistas de las tendencias evolutivas y una mayor confianza en que los patrones detectados no son artefactos del registro fósil ni del árbol filogenético utilizado en los análisis”, concluye.

Referencia:

Jacob D. Gardner, Thomas A. Püschel, Suzy White, Manabu Sakamoto, Chris Venditti.»Competing models of hominin body size evolution». Proceedings of the National Academy of Sciences