- La norma actualiza un marco regulador vigente desde
1996 y lo adapta a las necesidades actuales del Sistema Nacional de
Salud. - Establece un sistema ordenado y transparente de
financiación selectiva y fijación de precios para
productos sanitarios. - Refuerza la eficiencia y el valor clínico en la
financiación pública, con criterios homogéneos
y garantías de control.